Hasta aquí hemos llegado: epílogo de No Siempre Miento (25/10/2005- 11/01/2009)
He decidido cerrar el blog.
No creo que esto traiga catastróficas consecuencias, ni creo que nadie me eche de menos (en la blogosfera, quiero decir..), sobre todo teniendo en cuenta que hace millones de años que dejé de subir artículos con una regularidad decente.
En varias ocasiones me plantee retomarlo, hacer el esfuerzo de escribir al menos una o dos veces por semana. Supongo que sonará estúpido, pero sentía que se lo debía. Aún así, estos buenos propósitos no han llegado a materializarse.
Cuando abrí el blog, lo hice con mucha ilusión y no me defraudó. Fué un juguete fantástico. Divertido a veces, otras no tanto. Otras se convirtió en una espece de pozo sin fondo donde gritar, donde vomitar toda la angustia, la pena, el dolor. También la indignación. Pero como decía antes, también ha sido divertido, mucho...además de enriquecedor. No sabría decir a cuánta gente he "conocido" por aquí, pero me quedo con varios que me han calado bastante hasta el punto de, a veces, sentirlos como amigos, de esos a los que les confiesas tus más locas locuras o tus penas más negras mientras os tomáis un café o un "lo que sea, pero que tenga muuucho alcohol".
Reconozco que el hecho de que no escriba se debe a que en los últimos tiempos he escorado un poco mucho hacia otro tipo de "hobbies" que, igual que el blog, me permiten divertirme, disfrutar, pero también refugiarme cuando el día (o los días) vienen borrascosos. Vamos, que desde hace algunos meses tengo una cámara pegada a la mano constantemente. Puede que con el tiempo también la fotografía deje de llenarme igual que ha ocurrido con el blog, pero hasta ese momento (si llega), seguiré disparando fotos a todo lo que se me ponga por delante. Además, también tenemos a nuestra disposición multitud de herramientas online (durante mucho tiempo hubo aquí una muestra de las fotos que colgaba en Flickr) para compartir esta aficción, por lo cual, sigo enriqueciéndome con lo que ven, hacen, piensan y opinan otras personas. Creo que tal vez, lo que necesito ahora mismo es, simplemente cambiar de formato: imágenes por palabras.
Había pensado ponerme en contacto con los administradores de La Coctelera para dar de baja el blog (a la vista de que no he conseguido encontrar por ninguna parte esa opción, ni siquiera en "ayuda"), aunque me fastidiaba quedarme sin los comentarios de los post (algunos de los que andan por ahí son totalmente insustanciales, pero otros...están plagados de pura sabiduría). Total, que finalmente lo que voy a hacer es cerrar los comentarios de todos los post a excepción de este último. Si, hipotéticamente, alguien tiene algo que decir, éste es el lugar.
En fin, que fué un placer "vivir" un tiempo por aquí. Me marcho, aunque tal vez algún día vuelva a construirme una casita por estos lares (nunca se sabe).
Un saludo a todos los que alguna/ o muchas veces se detuvieron a leer lo que se le ocurría a mi linda cabecita y que, a veces incluso, se tomaron la molestia de dejar escrito lo que se les ocurría a ellos después de leerme a mí.
Gracias igualmente a los que seguís habitando este espacio y que me habéis hecho pasar tan buenos ratos leyendo vuestros blogs.
Chao.

Flanagan dijo
Bueno, pues yo sí que te echaré de menos. Es una pena ver la cantidad de gente que va abandonando poco a poco La Coctelera, aunque lo encuentro normal. Mantener un blog a veces nos exige un esfuerzo extra y la motivación es una compañera algo caprichosa, que va y viene. Yo aún recuerdo la excitación de los primeros meses, cuando casi cada semana encontrabas alguien interesante y esto era una "pequeña" comunidad en la que se conocía casi todo el mundo. Ha pasado mucho tiempo y las cosas cambian. Además de los abandonos, la masificación, la irregularidad , y muchas otras cosas.
Para mí seguirá formando una pequeña parte de algo de lo mejor de mi vida. De todos modos uno no tiene que parar, debe seguir buscando y encontrando motivos para emocionarse y a veces esa búsqueda nos lleva donde jamás pensamos estar.
Hala, a sacarle humo a esa cámara. Y a la vida. Besos.
12 Enero 2009 | 12:14 PM