Yno sólo pasan porque ocurren, sino también porque el tiempo acaba llevándoselas con él al pasado.
Cosas que pasan y ya está. No hay que darle más vueltas. Sin embargo, pasan y se quedan como si de fotos guardadas en una caja se tratara. Allí uno puede revolverlas una y otra vez y pensar, una y otra vez, que es demasiado cruel que aquello pasara sin motivo o fin alguno, simplemente que pasara, y ya está.
Pero uno no se queda tranquilo con ese "ya está". No, tiene que haber algo más y sólo hay que saber esperar al futuro para que rescate la foto de la caja y vuelva a colocarla en el tiempo del presente, para dotarla de significado, para atar cabos y para cerrar un círculo que nos negamos a dejar abierto.
Claro que esa es sólo una posibilidad y no necesariamente la más probable. Porque es posible que las cosas pasen (ocurran) y pasen (se vayan) y ya está.