La Coctelera

No Siempre Miento

Mintiendo desde el inicio, o lo que es lo mismo, desde el título.

12 Febrero 2007

Estupidez supina

No sé si ésto le habrá ocurrido a alguien alguna vez. Para mi no es nada nuevo.
Se trata algo así como atribuir propiedades cuasi mágicas a objetos. Objetos que, muy importante, no tienes (áun) y que anhelas con toda tu alma, porque crees que poseyéndolos algo de tu vida cambiará.
Me explico.
Hace algún tiempo, gracias a los chicos de Noche en la ciudad , conocí la existencia de los cuadernos Moleskine. Ni que decir tiene que, teniendo en cuenta lo mucho que me pirran todos los artículos de papelería, un cuaderno tan emblemático, con tanta historia a sus espaldas....joder...tenía que hacerme de uno. ¿Por qué? Pues a parte de todo lo que acabo de contar, porque creía que en él sería capaz de escribir cosas increíbles, mi ingenio y mi imaginación se sublimarían y plasmaría en sus páginas todo lo que no era capaz de plasmar en un sencillo folio blanco.
Vale, antes de que nadie empiece a pensar que soy una flipada, mejor reconocerlo yo misma...sí, soy una flipada. Lo sé, y lo peor de todo es que soy reincidente.
La última cosa que se me había metido entre ceja y ceja en estos últimos tiempos había sido una pizarra blanca magnética para ponerla en mi habitación. ¿Por qué era algo taaaaan importante, como para que me haya pateado medio Madrid buscando una que fuese perfecta?
Pues porque me había convencido a mí misma que con ella, estudiaría más inglés (bueno, el más creo que está de sobra), que me serviría para decorar mi dormitorio, bastante triste e insulso después de casi cuatro meses viviendo en él, y porque podría aprovechar los marcos para poner fotos de mi gente, a la que echo muchísimo de menos.
Argumentos bastante estúpidos en general, creo que todos estaremos de acuerdo en ese punto.
Pero la cuestión es que se me ha ido la vida buscándola (la aventura de intentar aparcar en un Ikea un sábado la dejo para otra ocasión) hasta que, finalmente, esta tarde, la he comprado, he cargado con ella durante un buen rato hasta llegar a casa y, por supuesto (ésto yo ya lo sabía de antemano), cuando la he colocado encima de mi mesa de estudio, no he sentido la satisfacción que esperaba.
Ahora simplemente tengo una pizarra enorme donde he colocado (con sus imanes...porque tenía que ser magnética, si no, no me servía....) algunas fotos, que no terminan de gustarme.
Y sigo con el día igual de tonto que empezó. Sintiéndome un poco desmotivada en el trabajo (la emoción del principio no podía durar para siempre); cabreada conmigo misma por no ser una superwoman capaz de trabajar 9 horas, ir al gimnasio, estar siempre estupenda, cocinar, tener todo a punto en casa, estudiar inglés hasta llegar a ser bilingüe y aprender a hacer el pino con la punta de la nariz.
Total, que aquí la tengo, enfrente de mi....y encima ahora acabo de descubrir que el rotulador que venía con ella, pinta de puñetera pena....la foto que ilustra esta chapuza de post, es la prueba....hay que joderse.

servido por nosiempremiento sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Fotos

nosiempremiento todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera