En menos de una hora voy a coger el coche y poner rumbo a Madrid.
Finalmente me han concedido la beca, así que ahora mismo estoy con un pellizco en el estómago, dispuesta a cambiar de lugar de residencia, pasando de vivir en un pueblo de menos de 25000 habitantes a una ciudad enorme. Dejo aquí mi familia y mis amigos, pero tengo allí otros que me ayudarán a adaptarme a todos los cambios y las novedades que me esperan.
Estoy contenta, emocionada, asustada, triste, inquieta....de todo a la vez.
Espero poder conectarme de vez en cuando y contar mis impresiones de esta experiencia.
Tengo que marcharme. Nos vemos.
« Lista de cosas geniales que he hecho antes, durante y después de mi estancia en Madrid. | Inicio | Vuelta a la carga coctelera. »
3 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
¡Bienvenida a esta ciudad invivible, pero insustituible! (Sabina dixit).
Espero que seas feliz entre nosotros.
Un beso
El comienzo de algo siempre trae cosas buenas. Vívelas. Suerte, un abrazo fuerte.
Yo me mudé hace uno año y varios meses y la verdad que al principio no se pasa nada bien, y echas de menos a todo el mundo.
Pero poco a poco te acostumbras, y Madrid, al fin y al cabo, no es tan grande.