En menos de una hora voy a coger el coche y poner rumbo a Madrid.
Finalmente me han concedido la beca, así que ahora mismo estoy con un pellizco en el estómago, dispuesta a cambiar de lugar de residencia, pasando de vivir en un pueblo de menos de 25000 habitantes a una ciudad enorme. Dejo aquí mi familia y mis amigos, pero tengo allí otros que me ayudarán a adaptarme a todos los cambios y las novedades que me esperan.
Estoy contenta, emocionada, asustada, triste, inquieta....de todo a la vez.
Espero poder conectarme de vez en cuando y contar mis impresiones de esta experiencia.
Tengo que marcharme. Nos vemos.