Lo siento, probablemente, el título de este artículo lleva a una clara confusión (que no he querido evitar a posta ;-) jejeje.
Total, que la hoy la cosa no va de naves espaciales, ni de guerra contra extraterrestres que pretenden invadir la tierra, ni nada de eso.
Va de una guerra, no en el espacio, sino por el espacio.
Como creo haber comentado ya alguna vez, comparto mi existencia con mis padres y hermano en la casa familiar. Es algo bastante duro, teniendo en cuenta que, durante casi siete años viví en pisos compartidos con gente de mi edad.
Dado que no nací ayer, sino que cargo a mis espaldas casi tres décadas, a lo largo de estos años he ido acumulando cosas (libros, sobre todo). Por más que intento aprovechar el espacio que me ha sido asignado, no me queda otro remedio que amontonar los libros y los papeles en un desorden casual que, curiosamente da un aire bohemio a mi habitación, pero que a mí no me gusta nada.
En fin. Tengo un ordenador del año 4000 antes de Cristo que ya no uso para nada, y pretendo deshacerme de él: me ocupa un precioso espacio que no puedo permitirme desaprovechar de ese modo. Así que lo he sacado de la habitación con la intención de: o bien regalárselo a alguien o de instalarlo en el salón para que mi hermano juegue con él.
Ahí es donde empieza la guerra. Generacional, para más datos.
El cabreo de mi señora madre es monumental, porque, según ella, no hago más que poner trastos en medio y adueñarme de la casa.
Comprendo que aunque yo aún viva aquí, ésta es su casa y que tiene derecho a decidir. Pero también debería de comprender que ya no somos unos niños y que también nosotros necesitamos espacio. Desgraciadamente, nos es imposible emanciparnos 8ya me contaréis cómo leches me compro yo un piso con 751€ de sueldo al mes y sin una triste paga extra, ah...y pagando un coche).
En fin, que me jode cantidad los pitotes que me arma cada vez que intento hacer algunos cambios en mi habitación para estar mejor. Sé que suena egoista pero...debería ser más comprensiva, teniendo en cuenta que uno de sus hermanos vive con nosotros y se ha quedado con la habitación más grande del piso, obligándonos a mi hermano y a mi a compartir el dormitorio más pequeño. Si nosotros comprendemos la situación y nos aguantamos por una parte, lo mismo deberían hacer ellos, y aguantarse por otra.
O jugar todas las semanas una bonoloto a ver si nos toca algo y podemos largarnos con todos nuestros bártulos acuestas.
6 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
Te comprendo perfectamente, no sabes cuanto te comprendo, cuando me separe hace ya mogollón de años, no tuve más remedio que ir a vivir con mamá... jodeeer. Cuando descargué en su casa el camión de libros, papeles, archivos (que entonces no eran virtuales), ídolos africanos, cajetillas de rubio y cigarritos de otras clases, casi me echa el primer día. Entonces me di cuenta de donde me había metido y lo que es peor, ya no podía escaparme. Me amenazaba con meterme en la "neverra" de "La gran evasión" si no reducía drásticamente mis trastos.
Menos mal que ya, a mis cincuenta y tantos, he conseguí emanciparme y por fin soy libreee, con mis libros, mis papeles, mis archivos virtuales y mis cigarritos de todas clases; mis ídolos africanos me lo agradecieron.
Saludos
Y pensar que mi madre lloraba cuando me marché de casa...
Como han cambiado los tiempos.
Por cierto Rafael, debe ser durísimo tener que volver a la casa de los padres después de haberse emancipado.
Salud
Pepetxu, primero me casé, me separé, de cabeza a casa de mamá, y por fin, emancipación total, por ese orden, aunque esto último me pilla ya algo mayor, pero es preferible a vivir en un cuartel de la Legión.
No es fácil la convivencia con los padres a ciertas edades y menos después de haber saboreado la sensación de libertad que supone tener uno su propio espacio, donde hace y deshace a su antojo.
No puedo hablar con conocimiento de causa, puesto que llevo 14 años fuera de casa de mis padres y, por el momento, no parece que tenga necesidad de volver, a menos que sea para visitarles, pero sí puedo hacerme una idea, al menos por las personas que he conocido en circunstancias similares.
Lo que me parece quedar bastante claro es que si uno quiere hacer y deshacer a su antojo, necesita su propio espacio. Mientras ese espacio sea compartido con los padres, me temo que no queda otra que aceptar que son ellos quienes están en esa postura de hacer y deshacer a su antojo. Lo más que entiendo que se puede hacer es negociar todo lo posible y adaptarse a las circunstancias. Todo acaba llegando, tarde ó temprano.
Chiki, no te preocupes. En mas de una ocasion te he recomendado mi metodo infalible.... la TIRATERAPIA. Un revolucionario metodo q consiste en tirarlo todo sin mirar el que. No solo solucionas esos incomodillos problemas de esapcio sino que encima te sientes como Dios.
Al princio es duro. Muy duro. la idea de separarte de todas esa mierdas, que durante tanto tiempo te han acompañado y que tu tan amorosamente has guardo en cajitas, arrinconadas unas sobre otras, haciendo equilibrio pa no venirse abajo..
Ves, ya me pongo tiernaaaa
NO, hay q ser fuerte... LA MIERDA CREA CONFUSION NO NOS ENGAÑEMOS
Hay q echarle pantalones porque sino nos gana "terreno" (esto no es sentido figurado).
Esta revolucionaria terapia nacio el dia que mi madre me dijo que mi habitacion... "se perdia un soldao montao a caballo" a partir de ahi desarrolle esta fantastica tecnica.
Solo un consejo, si mientras realizas esta tecnica, flaqueas y sientes la imperiosa necesidad de ver que cosillas guardabas ahi, aquel año tan maravilloso, cuando acabaste la.., cuando conociste a..., cuando fuiste a... se fuerte!
Piensa que a la MIERDA NO LE GUSTAN LAS CAJAS!!!! le gusta sentirse libre.
Si abres UNA (como el anuncio de fanta), una fanta desaparecerá y un grupo de madres desquiciadas se van a cabrear con alguno de sus hijos en otra parte del mundo.
Asi que... PANDORAS DEL MUNDO dejad las cosas como estan y en caso de duda...
TIRAD, TIRAD, TIRAD..
PORQUE SI NO HABEIS NECESITADO NADA DE LO QUE HABIA EN LAS CAJAS EN TODO ESTE TIEMPO...QUIEN TE DICE QUE AHORA LAS NECESITAS?
Querida Anber, gracias por tu consejo y tus sabias reflexiones, pero me gustaría puntualizar que fuí yo quién le dió nombre a la "Tiraterapia", llamándola así. Y de hecho esos mismos consejos que tú me has dado ahora ya te los dí yo hace bastante tiempo.
En fin, por muchas cosas que tire, siempre tendré que quedarme con algunas mientras siga viviendo y desgraciadamente, a falta de afectos humanos, tengo que volcalme en afectos materiales, de tal modo, que ni loca pienso desprenderme de mis libros, mis discos y mis papelorios.
Punto pelota.
Mantengo mi posición del post. Y sigo pensando que lo que yo necesito ya no es "Tiraterapia" sino un piso propio.
Un beso.