Madre mía!!! No me había dado cuenta de la cantidad de días que hacía que no escribía nada.
En realidad, es lo normal. Ahora que vuelvo a trabajar, el tiempo vuelve a acelerarse, incluso el tiempo dedicado al ocio: es tan escaso que hay que tratar de aprovecharlo al máximo.
Y más aún ahora, que he vuelto a salir. Sí señor, estoy resurgiendo de mis cenizas, más guapa y sonriente que nunca, con ganas de conocer gente, de bailar, de enamorarme, de ser feliz dentro de lo posible.
El mundo sigue mostrando día a día todas y cada una de sus miserias, bueno, mejor dicho, no el mundo, sino los humanos que lo habitamos. Por ejemplo, sentarse a ver un informativo es exponerse a que el alma se te caiga a los pies.
En mi vida cotidiana, sigo asistiendo a mentiras y juegos de máscaras, solo que ahora he pasado de ser una mera expectadora que caía en la trampa, a ser también alguien que espía en silencio desde la tramoya, sin ánimo de hacer daño ni de participar en el espectáculo, pero con el propósito de no volver a dejarse engañar de nuevo.
Eso es lo que soy yo ahora mismo: esa mezcla de ganas de vivir y esa sabiduría recién adquirida sobre la mezquindad humana.
Aún así hoy me siento optimista. Últimamente he sido valiente, he dado pasos al frente que nunca creí ser capaz de dar, y me siento orgullosa por ello.
Lo que el destino tenga a bien premiarme como consecuencia, será bienvenido.
4 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados
Se llama madurar :)
(Desgraciadamente la vida es así)
Salud
Feliz regreso.
Disfrútalo al máximo mientras dure. Te deseo que sea por mucho tiempo.
Un beso.
Gracias a todos ;-D
Un beso.