Desde tiempos inmemoriables han tratado de hacernos creer que el trabajo libera, dignifica y que además, es nuestro estado natural. Mentirosos.

Acabo de legar de la playa y mientras me estaba duchando para quitarme la sal del mar, me he dado cuenta de que es ñeste el estado natural del ser humano: las vacaciones.
eso eslo normal y no el pasar metido 8 horas (mínimo, dependiendo del caracter más o menos explotador de la empresa y el empresario) en un espacio realizando tareas que a muy, pero que muy pocos satisfacen o ayudan a hacer que se sientan realizados.
No, lo normal es estar ocioso, sentirse en paz porque no hay obligaciones que le estén martilleando la cabeza. Explíquenme si no cómo es posible que nos habituemos tan rápido a ellas, si a los dos días sin ir a trabjar ya casi ni nos acordamos del camino, y sin embargo, volver al curro nos cuesta casi un trauma, que los modernos de la lengua de hoy en dia han bautizado como síndrome postvacacional. Vamos, que no hay duda.

23 de Agosto de 2005