Estado anímico del momento presente
Hace algunos días (no sé cuántos exactamente) traté de describir lo mal que me sentía. No sé si lo conseguí. Al menos me sirvió de desahogo (función principal de este blog).
Bien, ahora mismo estoy viviendo otro de esos momentos en que siento las cosas tan a flor de piel que tengo que expresarlas de algún modo, y qué mejor modo que este.
Justo al abrir la página principal de Lacoctelera, me he dedicado algunos minutos a descubrir las bitácoras de otros compañeros desconocidos que dedican parte de su tiempo y sus vidas a hacer lo mismo que yo en estos precisos instantes. Bien. Me ha sosprendido tanto lo que he encontrardo (agradablemente, claro), porque me encantar ver que no soy la única. Me siento acompañada y feliz. Me gustaría saber explicarme mejor... lo siento.
Al mismo tiempo, me venían a la cabeza los comentarios de algunos de mis compañeros de trabajo sobre otra de las personas de la empresa, y tras experimentar unas pequeñas punzadas mezcla de tristeza, desdén y alarma, me he sentido otra vez muy feliz de tener este universo particular donde poder refugiarme y ponerme a salvo de las muchas vívoras que andan por el mundo tratando de amargarle a existencia a todos aquellos que no son como ellos, que no piensan como ellos.
marcela dijo
El mundo allá afuera es malo, sucio, aborrecible, lástima que tengamos que valernos de el para tener amigos, salir a pasear, divertirnos y sufrir.
Ni aca adentro, ni allá afuera están las mejores respuestas. No temas, nuca estás sola, pero debes enfrentarte a ti misma cada mañana.
20 Noviembre 2005 | 06:10 PM